Eugenia anthropophaga, conocida popularmente como pitanga-bananinha o pitanga banana, es una especie frutal rara perteneciente a la familia Myrtaceae, nativa de la Mata Atlántica de Brasil (desde Alagoas hasta Minas Gerais). Descrita formalmente por la ciencia en 2018, se trata de un arbusto perenne de porte pequeño (alcanza entre 1,5 y 3 metros de altura) con follaje verde brillante muy vistoso. Debido a la pérdida de su hábitat natural, la especie se encuentra amenazada de extinción en estado silvestre, pero ha cobrado valor entre coleccionistas de frutales exóticos.
Frutos
Forma y tamaño: Son bayas alargadas con 8 costillas longitudinales bien marcadas. Llegan a medir hasta 6 cm de largo, una forma inusual para el género Eugenia que recuerda a pequeñas bananas.
Color y textura: Tienen una cáscara fina que pasa del verde a un amarillo brillante intenso al madurar.
Sabor y aroma: Poseen una pulpa jugosa de sabor agridoce muy agradable, con matices aromáticos que recuerdan a una mezcla entre maracuyá y pitanga tradicional.
Usos
Gastronómico: Se consumen principalmente de forma directa (in natura). También son aptos para la elaboración de jugos, mermeladas, jaleas, helados y licores artesanales.
Ornamental: Su tamaño compacto, follaje lustroso y la llamativa fructificación amarilla la convierten en una excelente opción para jardines residenciales y paisajismo.
Conservación: El cultivo doméstico por parte de aficionados ayuda a preservar el material genético de esta especie en peligro crítico.
Es una especie excepcionalmente adaptada para macetas grandes (mínimo 30-40 litros) gracias a su rápido crecimiento y precoz entrada en producción.
